Ameréidica

y nuestra raíz?
nuestra raíz
no está preñada de su hoyo.

Nuestro apoyo
está en los aires,
vasto, como
la residencia
de los pájaros.

Así lo desconocido
se hace en las pupilas,

y la Historia
queda a merced
del consentimiento
como un salto.

este mar
que enceguece al navegante
para levantarle la cara a las estrellas

¿no guió así el cielo
por las aguas
para volverlas mar y el mar
océano conjurado en cifra?

¿no aparece la historia
donde la tierra y el cielo se unen y se miden?

¿qué otra cosa
significa horizonte?

un mar tiñe su vocación
de estrella
y nos lega

¿qué ha sido pues
de nuestro cielo americano?

aún lo desconocemos
y no nos habla

un norte en cambio
se ciñe a su polar

¿hubo
para nosotros
señal aparecida?

y tanto navegamos

por la tórrida zona
que nos encontramos estar
bajo la línea equinoccial
y tener
el uno y el otro polo al fin
de nuestro horizonte
y la pasamos por seis grados
y del todo
perdimos la estrella tramontana
que apenas
se nos mostraban las estrellas de la osa menor
o por mejor decir

las guardias
que giran en torno del firmamento
– y como deseoso

de ser autor que señalase
la estrella
del firmamento
del otro polo
perdí

muchas veces el sueño de noche en contemplar
el movimiento
de las estrellas
del otro polo

para señalar cuántas de ellas
tuviesen menor movimiento y fuesen
más cerca del firmamento
y no pude

con cuantas malas noches hube
con cuantos instrumentos usé
que fue

el cuadrante y el astrolabio
no señalé estrella que tuviese
menos de diez grados
de movimiento alrededor del movimiento
de modo

que en mí mismo no quedé satisfecho
de nombrar ninguna siendo
el polo meridiano

a causa del gran círculo

que hacían en torno al firmamento

y mientras en esto andaba
me recordé de un dicho
de nuestro poeta dante

del cual hace mención
en el primer capítulo del purgatorio
cuando finge salir
de este hemisferio
y encontrarse en el otro
que queriendo describir
el polo ártico
dice

me volví hacia la derecha y puse mente
al otro polo y ví cuatro estrellas
nunca vistas sino por la primera gente
gozar parecía el cielo con sus llamas
oh septentrional viudo sitio
que privado estás de mirar a aquellas

que según me parece el poeta en estos versos quiera describir por las cuatro estrellas el polo del otro firmamento y no desconfío hasta aquí que lo que dice no salga verdad

porque anoté
cuatro estrellas

enfiguradas
como una almendra

que tenían poco movimiento
y si dios me da vida y salud
espero pronto volver a aquel hemisferio
y no regresar sin notar
el polo

Última modificación: 19 de marzo de 2017 a las 10:54

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